Mi hurón tiene celo, ¿debería castrarlo?

Es posible que durante los meses de diciembre y enero, hayas visto que tu hurón está cambiando de actitud. Eso se debe a que está en época de celo, momento en el que muchos propietarios solicitan consejo a nuestro equipo veterinario saber si podemos castrar a sus hurones.

Las hembras de hurón entran en celo durante el mes de diciembre. Es fácil comprobar si están en celo: veremos una vulva muy inflamada. Este es el momento en el que nuestras hembras pueden sufrir una de las enfermedades más peligrosas: el hiperestrogenismo o celo persistente. Una hembra en celo permanecerá en ese estado hasta que sea montada por un macho, lo cual no suele ocurrir nuestra casa. Si no es así, los altos niveles de estrógenos provocarán una anemia muy importante que puede poner en riesgo la vida de nuestra hurona y que requiere de tratamiento lo antes posible. La única forma de prevenir esto, es mediante la castración, ya sea quirúrgica o química (mediante un implante hormonal).

Los machos, por el contrario, van a entrar en celo en el mes de enero, cuando las hembras ya están listas para la monta. En estos momentos podemos observar cambios de comportamiento, aumentando su olor, agresividad, y marcaje con orina. Todo esto puede reducirse mediante la castración química.

 

¿Y qué hago? ¿Debería castrar a mi hurón?

Los hurones son animales muy particulares con su celo. En cualquier otro mamífero podemos recomendar siempre una castración quirúrgica, pero en los hurones la castración predispone a sufrir una enfermedad muy grave llamada Enfermedad de la Glándula Adrenal. Es por ello que, si nuestro hurón ha sido castrado de forma quirúrgica previamente, debemos utilizar estos implantes para evitar su aparición.

Si tenéis dudas sobre si castrar o no a vuestro hurón, poneos en contacto con nuestro equipo veterinario y estaremos encantados de ayudaros.

 

NUESTRO EQUIPO VETERINARIO

CLINICA PLUTO