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Abandono de animales durante el Estado de Alarma: consecuencias legales y protectoras desbordadas

Por desgracia en estas últimas fechas y a razón del confinamiento por el coronavirus COVID-19 las protectoras de animales se ven desbordadas. Esta situación extraordinaria a disparado la cifra de abandono de mascotas y, por otra parte, al haber cesado la actividad de este tipo de asociaciones, las protectoras no dan salida a los animales acogidos al no producirse adopciones.

 

Los expertos advierten: abandonar mascotas en el confinamiento trae consecuencias legales

La situación extraordinaria que se vive en estos momentos en el mundo ha disparado las cifras de abandono de mascotas. Miles de ellas fueron desamparadas y los refugios y asociaciones de forma repentina empezaron a ver crecer la ocupación de sus centros, sin tener alguna oportunidad para reincorporarlas en otras familias, pues desde la declaración del estado de alarma, nadie puede recibir en su hogar a estos profesionales para que lleven a cabo un análisis de los adoptantes y de la situación de la mascota en dicho lugar según su carácter y características. Clara Rodríguez Ilárraz, Socia del Departamento de Nuevas Tecnologías y Medioambiente de Evolvers, explica con detalle el estado de la legislación.

Con más de quince mil personas fallecidas a causa del COVID-19 y más de cien mil personas infectadas, muchas mascotas se han quedado solas, o bien porque su dueño ha estado en el hospital, o bien porque el virus ha sido letal. "No debemos olvidar que, en el comienzo de esta crisis sanitaria, muchos creyeron que su mascota podría contagiar el COVID-19, lo cual ha sido también otra de las causas de abandono de animales. Por suerte, la Organización Mundial de la Salud, ya declaró que nuestras mascotas no pueden ni padecer ni transmitir el virus", recuerda la experta.

Las protectoras de animales y las asociaciones están luchando para que el Estado les permita desplazarse, ya sea para capturar gatos callejeros y llevar a cabo su esterilización, para rescatar o alimentar a los animales que se encuentren deambulando por las calles, o bien para ser recibidos por los nuevos adoptantes, si bien muchas adopciones se están haciendo por vía telemática.

Tanto en Italia como en Bélgica, las actividades de cuidado de animales y los refugios se han considerado esenciales. En España, el Fiscal Jefe de Medio Ambiente, D. Antonio Vercher, ya ha anunciado su temor respecto del abandono masivo de perros e incluso, de las adopciones que se están produciendo como excusa para salir a pasear, por lo que después de esta etapa de confinamiento, el fiscal prevé que la cifra de abandono podría ser aún más numerosa.

También han aparecido negocios ilegales de arrendamiento de perros con el fin de evadir el confinamiento decretado ya desde el día 14 de marzo. Esta conducta, que pretende defraudar el ordenamiento jurídico actual, a partir del Real Decreto 463/2020, constituye un fraude de ley regulado en el artículo 6 de nuestro Código Civil, que impone, en caso de su comisión, la aplicación de la norma que se hubiera tratado de eludir.

"Lo cierto es que la referida conducta no está penada en nuestro Código Penal y su única consecuencia es la de proceder a la devolución de la mascota ilegalmente alquilada y del precio pagado para ello", explica la letrada.

Respecto al abandono de mascotas, cuyo número continúa creciendo desde que comenzó la crisis sanitaria en España, se prevén penas muy suaves. Esta es indudablemente una de las causas de la existencia masiva de este tipo de conductas. De hecho, existe un debate en la doctrina penalista acerca de la eficacia preventiva general que puede llegar a tener una pena para ser intimidatoria y coadyuvar a la disminución de la realización de este tipo de conductas en la sociedad, habiéndose argumentado ya por algunos jueces, en casos de mucha relevancia mediática, que la aplicación de la pena más dura actúa como elemento ejemplarizante de cara a la sociedad.

Esta ejemplarización parece no haber llegado aún a la protección de los animales para la defensa de sus derechos, recogidos además en la Declaración Universal de los Derechos de los Animales de la Organización de las Naciones Unidas.

De este modo, debe tenerse en cuenta que, jurídicamente, las mascotas constituyen una extensión de los derechos y obligaciones como personas.

De acuerdo con el artículo 6 de la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, “todo animal escogido por el hombre como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural, considerándose el abandono de un animal como un acto cruel y degradante”.

"En nuestro Código Penal, el abandono se regula en el artículo 337bis, que no fue introducido hasta el año 2015, estableciendo un castigo de pena de multa de uno a seis meses y, en su caso, la pena de inhabilitación especial de tres meses a un año, si la actividad del criminal tuviera alguna relación con los animales o con la tenencia de estos", explica.

Como puede observarse, la respuesta penal española a la infracción del artículo 6 de la Declaración Universal de los Derechos de los Animales no es ejemplarizante, "por lo que no nos puede extrañar que el abandono haya sufrido un incremento en estas circunstancias. En definitiva, debemos reclamar un mayor endurecimiento de las penas cuando se trate de la vulneración de los derechos de nuestras mascotas, así como que sea declarado como servicio esencial el cuidado de los animales, llamando a la responsabilidad a todos y a que exista una mayor solidaridad y sensibilidad hacia el abandono", concluye.

 

Las protectoras desbordadas al paralizare las adopciones por el virus

«Es muy difícil. Tenemos una adopción en Barcelona, otra en Madrid y otra en Toledo, ¿cómo los llevas? En estos casos, los adoptantes lo entienden, pero hay otros en los que no. Incluso dentro de la Región, las adopciones se han paralizado. ¿Cómo vas de aquí a Archena, si no se puede?» Así se expresa Lydia Hernández Ruiz, voluntaria de la protectora de animales Equipo Bastet. La situación de alarma sanitaria actual, por culpa del coronavirus, no tiene precedente en la Región ni en España, y está afectando también a perros y gatos. Así, algunas protectoras han optado por restringir el acceso de voluntarios, así como las adopciones, y seguir adelante únicamente con las que estaban tramitadas antes de la pandemia.

Hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que no hay evidencia científica de que las mascotas transmitan el coronavirus a humanos. Pese a esto, se han dejado en la calle tanto a perros como a gatos, y las protectoras temen que, cuando pase la crisis, los abandonos se incrementarán. De hecho, en Dogs Rescue, refugio de Calasparra, aseguran que el abandono de animales en esta localidad se han incrementado en un 200% desde que empezó el confinamiento.

Una joven lleva a su gato al veterinario durante el confinamiento.

Así, la Fiscalía de Medio Ambiente ha mandado una carta a los fiscales delegados y provinciales para que estén atentos.

También en China o Italia, los animales sufrieron las consecuencias del pánico de sus dueños. Y, al pararse las adopciones, crecen los problemas de espacio para albergar a las mascotas que esperan un hogar. En Zoonosis del Ayuntamiento de Murcia se han suspendido las adopciones presenciales, pero se puede adoptar mediante la web adoptamur, explican fuentes municipales. Ahí, el usuario encuentra cuáles son las mascotas, perros y gatos, que buscan un hogar, así como una descripción de cada animal. Ejemplo: 'Misi, gato común europeo, macho, blanco y negro, tiene un año y medio, es un gato bueno y tranquilo, le gusta estar con otros gatos y la compañía de las personas. Vacunado, desparasitado, sano, esterilizado y con microchip'. La persona que virtualmente vea a Misi y se enamore de él, puede llamar a Zoonosis, dar sus datos y esperar a que le lleven a casa a su nuevo amigo.

En cuanto a si se han incrementado las adopciones a perros desde que se decretó el estado de alarma, para tener una excusa, al sacarlos a pasear, para salir a la calle, desde el Consistorio capitalino indican que no se ha notado un repunte exagerado de las adopciones: las habituales.

Desde Zoonosis, no obstante, admiten: «Estamos colapsados y necesitamos más espacio por lo que pueda venir».

 

El problema de las colonias felinas

Alimentar a las colonias felinas en tiempos de coronavirus es «un poquillo complicado», comenta Lydia Hernández Ruiz, voluntaria de la protectora de animales Equipo Bastet. «Nosotras estamos saliendo, pero es muy difícil poder llegar a todos», relata la joven, que añade que «aunque, como protectora, tengamos un certificado, si un policía dice 'esto aquí no', pues es que no». «Así que lo que hacemos es ir a las horas en las que no hay mucho tránsito y procuramos dejarles alimento para varios días», explica la voluntaria.

En Equipo Bastet se ocupan de felinos que viven en las calles de Alcantarilla, Espinardo, Las Torres de Cotillas, La Albatalía y Torreagüera. En estos días de confinamiento han detectado que «se ven más animales que se nota que no han vivido en la calle». La razón, especulan: se trata de las mascotas de personas que no pueden hacerse cargo de ellas, «gente que está contagiada, aislada o ingresada, y sus familiares no les dan cuidados, o los dejan en la calle o los encierran y el animal se escapa en busca de alimento», consideran.

«Por desgracia, hay animales que no tienen alimento», reitera Hernández Ruiz, que, junto a sus compañeras, pasa en la colonia «lo justo, echar agua, comida y salir corriendo». «El otro día tuve que salir de urgencia con un gato de Las Torres de Cotillas, porque tenía una herida y lo llevé al veterinario», especifica.

Al principio del aislamiento, por otro lado, empezó a circular que felinos callejeros se envenenaban al beber productos de limpieza de los que se echan para desinfectar a fondo las calles. Desde el Ayuntamiento de Murcia indicaron que esto es falso. Los productos que se emplean son desinfectantes totalmente inocuos para personas y animales.

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